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Mafo Crew

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¡Jowell! ¡Jowell! ¡Mafu Crew! Oh, oh, oh, oh, oh Jeje Y tú me dices que sin mí puedes vivir Que nunca te he hecho falta Que con otro amor tú puedes ser feliz Pero sin mí tú no eres nada Y tú me dices que sin mí puedes vivir Que nunca te he hecho falta Que con otro amor tú puedes ser feliz Pero sin mí tú no eres nada Y tú la vivirás en el cielo Como paloma te has podido ver Oíste que sin mí tú estás bien Y porque lloras por la noche mujer Y tú y yo Los mismos productos del destino Y tú y yo Mis manos en un solo camino Y tú y yo, jeje Ya lo nuestro terminó Y tú me dices que ahora andas tan bien Y no sé por qué no te creo Dicen que el nuevo amor que tienes a ti te trata bien Y no te quiere como te quiero yo Y tú me dices que ahora andas tan bien Y no sé por qué no te creo Dicen que el nuevo amor que tienes a ti te trata bien Y no te quiere como te quiero yo Amores, quererte a mi lado Y amores, estar enamorados Y amores, juntos por el camino Amores, enfrentando el destino Vamos de bajo Se comenta que tú a mí me anhelas Se comenta que te han visto con la misma tela Se comenta que te hace falta mami tequila El que te agarran el teléfono y me han echado pa' la fila Estoy vendido como en el mundo de la vuelta Aquel día que estabas corranqueá Cuando estabas suelta Y yo me acuesto a darte besos Que quieres volver a mí Si quieres escuchar mi obra Toma el CD Amores, quererte a mi lado Y amores, estar enamorados Y amores, juntos por el camino Amores, enfrentando el destino Y tú me dices que ahora andas tan bien Y no sé por qué no te creo Dicen que el nuevo amor que tienes a ti te trata bien Y no te quiere como te quiero yo Y tú me dices que ahora andas tan bien Y no sé por qué no te creo Dicen que el nuevo amor que tienes a ti te trata bien Y no te quiere como te quiero yo Amores, quererte a mi lado Y amores, estar enamorados Y amores, juntos por el camino Amores, enfrentando el destino ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!